La Pedagogía ha recibido valiosos aportes provenientes del
pensamiento sistémico de parte de Marianne Frank (Alemania)
y Angélica Olvera de Malpica (México), quien bautizó
esta metodología como Pedagogía Sistémica. Este
novedoso y eficaz método, en vez de indagar en los problemas,
las carencias y las dificultades, mira a las soluciones, favoreciendo
las actitudes de reconocimiento, agradecimiento, respeto y honra hacia
la familia. De esta manera conduce al encuentro con las fuentes de
la fuerza que esta alberga para cada uno de sus miembros, reestableciendo
así el equilibrio en el sistema familiar. Esta metodología
aborda aspectos derivados de la pertenencia, los vínculos familiares
y las dificultades de los padres y los hijos; dificultades emocionales,
conductuales, de comunicación, y de aprendizaje.
El pensamiento sistémico concibe la construcción de
una realidad consensual a partir de que los seres humanos calculan,
construyen y crean de modo similar entre si. El cerebro humano crea
y proyecta al mundo exterior lo que luego investirá de lenguaje.
Todos construimos en conjunto los patrones de significados que constituyen
los diversos mundos en que vivimos. Es simplemente estar en la existencia
lo que nos hace humanos y nos conecta. A modo de síntesis,
el concepto de sistema –según Maturana- distingue unidades
simples y unidades complejas. Estas unidades compuestas se denominan
sistemas.
El significado de “sistema”, de acuerdo a Angélica
Olvera de Malpica, contiene cuatro puntos:

Una vez presentado el concepto de sistema resulta apropiado plantear
la concepción de la escuela como tal, y por ende, considerar
aspectos de su estructura como inherentes a la organización
del mismo.
La Institución educativa es un conjunto de miembros con sus
propias relaciones y características. La Institución
educativa es un Sistema de Sistemas Familiares donde los miembros
de la institución confluyen: a. así los Directivos con
sus sistemas familiares, b. los maestros con sus sistemas familiares,
c. los padres de familia con sus sistemas familiares, d. y los alumnos
con sus sistemas familiares.
Se relacionan entre sí generando vínculos que tienen
como finalidad el traspasar las enseñanzas de todos los órdenes
a las siguientes generaciones. Confirma esta realidad la concepción
de los autores Goolishian y Anderson (1988) como “el entramado
de ideas que interactúan, y de expectativas y acciones relacionadas”.
Cada clase tiene una estructura que le es propia, dinámicas
propias, y cada una desarrolla una tendencia clara a compensar. En
una clase se entraman lazos sociales, definiéndose un comportamiento
de grupo. No obstante, el modo en que influyen los distintos subgrupos
entre sí -la maestra sobre cada grupo de alumnos y lo grupos
de alumnos sobre la maestra- redefine diariamente el rol docente y
viceversa.
Es decir que, las percepciones acerca de cómo está constituida
cada unidad del sistema están sometidas a un constante proceso
de mutación y obligan, una vez más, a rA?enunciar a los
conceptos conocidos de estabilidad, orden y control, dando visibilidad
al constante cambio.
En el área educativa, la disciplina que actúe al interior
de este sistema no solo tiene que saber cómo funciona, sino
que necesita confiar plenamente en su propia comprensión y
actuar de la manera correspondiente.
Según Marianne Franke, en su libro editado “Tu perteneces!”
realiza un planteamiento sistémico muy novedoso de la relación
padres de familia-alumnos-institución. Éste subraya
que la visión de la pedagogía en este siglo debería
responder a una VISIÓN SISTEMICA. La cual plantea que la solución
a los problemas que se presentan proviene de una alianza que se genera
entre los padres y la escuela.
Angélica Olvera de Malpica ha resumido parte de esta visión
pedagógica sistémica en siete puntos:
1.
¿PUEDEN HACER ALGO LOS MAESTROS PARA TENDER UN PUENTE HACIA
LOS HOGARES? UN PUENTE, POR EL CUAL LOS ALUMNOS PUEDAN CAMINAR CON
ALEGRÍA Y SIN MIEDOS DESDE SU HOGAR A LA ESCUELA.
¿Cómo generar un puente cuando existe una diferencia
educativa en la familia, entre los padres y el hijo, siendo la escolaridad
de éste último de mayor trayectoria?
La manera que los padres se relacionan con la escuela de sus hijos,
muchas veces es con el mismo miedo o enojo que ellos se relacionaron
con su escuela; o también si ellos no concluyeron su preparación
escolar, también reflejarán en el hijo, el miedo de
que no A?sea igual a ellos, y no aproveche la oportunidad que ahora
el padre le brinda.
¿Cómo puede generar un maestro
de literatura, un puente hacia la familia, si para el padre de familia
leer, es perder el tiempo, porque hay que trabajar para sacar a la
familia adelante y además pagar la colegiatura si el hijo está
en una escuela privada?
¿Cómo generar un puente
entre el maestro de matemáticas y la familia, si para la familia
tal asignatura causa miedo por considerarla fuera de conocimiento?
2. LOS MAESTROS GANAN EL CORAZÓN DE SUS ALUMNOS, CUANDO TOMAN
A LOS PADRES EN SU CORAZÓN.
Si los maestros captan que los padres de los alumnos son los principales
forjadores de valores, creencias y conductas que son propias a una
dinámica intrínseca familiar, y que esto no lo podemos
cambiar, sino incluir.
Es decir, si los maestros invalidan la educación propia del
alumno, él se verá obligado a defenderla inconsciente
o concientemente ante el maestro y éste perderá la autoridad
ante él.
Esto es difícil de asumirlo como maestro, sobre todo si el
alumno esta en la secundaria, el bachillerato o la preparatoria, donde
éste mostrará un doble juego, el de querer culpar a
su situación emocional familiar, de su fracaso en la escuela,
y en este caso, extraer del maestro la adhesión de éste
a su justificación, esperando que el maestro se dé cuenta
de que con los padres que él tiene, es difícil lograr
lo que él como alumno se propone.
Pero por otro lado, si el maestro se pone del lado del alumno, en
contra de sus padres, el alumno por una lealtad intrínseca
e irresistible a sus padres, romperá en el fondo la relación
de confianza con el maestro, esto irremediablemente se verá
reflejado en sus calificaciones.
3. LOS MAESTROS
RESPETAN LA DINÁMICA DE CADA FAMILIA.
El maestro no tendría que luchar con el contexto familiar de
los alumnos; ya que esto no tiene ningún efecto y sí
un desgaste desproporcionado ante cualquier logro.
El maestro puede generar debilitamiento en sus alumnos si invalida
la forma de ser de su familia, y logrará una fuerza mayor de
acción en sus alumnos si dirige su intención al reconocimiento,
y honra al sistema familiar del alumno; así como está...
y aprovechar esta fuente de vida y valores para la instrucción
del alumno.
El maestro podría preguntar a un alumno, ¿qué
va a ser y hacer con esto que le han heredado? ya que esto es inapelable.
4. UN MAESTRO EFECTIVO ESTÁ RECONCILIADO
CON SU FAMILIA DE ORIGEN
El maestro que asiente a la VIDA asume la vida como se la han pasado
sus padres, en su propio contexto: De esta manera le será más
fácil asentir que la vida de sus alumnos, hasta donde él
los tome como tal ¡así es y así está! ...
y esto no lo puede cambiar; renunciar a cambiar el contexto familiar
es muy saludable, ya que entonces apoyará al alumno a que se
responsabilice de su propio contexto y saque toda la fueA?rza y provecho
de esta situación.
5. UN MAESTRO QUE RESPETA
LAS FAMILIAS DE ORIGEN DE SUS ALUMNOS, PUEDE DESPERTAR EL INTERÉS
DE LOS ALUMNOS EN LAS AULAS DE LA ESCUELA
Los alumnos aprenden reglas distintas en la escuela, cuando se sienten
aceptados en su origen.
6. LA CONDUCTA SOCIAL Y LA
CONDUCTA DE APRENDIZAJE DE UN GRUPO COMO ESPEJOS DEL CUERPO DE MAESTROS.
“¡Clases con dificultad... cuerpo de maestros unido!”
Le da fuerza al maestro del grado. Quien ama a sus hermanos tiene
menos dificultad. El maestro que esta junto con el maestro tiene menos
dificultad frente al grupo.
7. LA POSICIÓN
DEL MAESTRO FRENTE A LA AUTORIDAD ESCOLAR.
Un si claro a la escuela asegura el trabajo; las críticas hacen
perder la fuerza al maestro, hacen perder autoridad frente al grado.
Sólo construyendo puentes entre el centro escolar y la familia
del alumno se comprenderá que “aún hay más”,
que no sólo hay fallas en el proceso de enseñanza aprendizaje,
sino que los hijos junto con los padres tienen dinámicas familiares
ocultas que influyen en su proceso educativo. Ante esto sólo
queda responder como educadores -ocupando el lugar que les corresponde-
a partir del privilegio que representa el ser uno de los pilares en
la evolución de cada alumno para acompañarlo y ayudarlo
a prevalecer, extrayendo el potencial de cada uno y no un mero registro
de su sobrevivencia.
Informes e inscripciones: 623 58 94/094 28 08 49
mnapoli@aboire.com.uy
Coordinación: Lic. Marianella
Napoli
BIBLIOGRAFÍA
Olvera, Angélica: “Pedagogía Sistémica
y Constelaciones Familiares aplicadas a la educación familiar.
Experiencias en España y México”.
Olvera, Angélica, Tiiu Bolzman: “La manzana no cae lejos
del tronco”.
Olvera, Angélica: “Creando puentes entre la Escuela y
la Familia”.
Marianne Franke: “Eres uno de nosotros”. Ed. Alma Lepik,
2002.
Maturana H .y.Porksen B, “Del ser al hacer. Los Orígenes
de la Biología del Conocer.”, Ed. JC Sáez, Chile,
2004.