La Pedagogía ha recibido valiosos aportes provenientes del pensamiento sistémico de parte de Marianne Frank (Alemania) y Angélica Olvera de Malpica (México), quien bautizó esta metodología como Pedagogía Sistémica. Este novedoso y eficaz método, en vez de indagar en los problemas, las carencias y las dificultades, mira a las soluciones, favoreciendo las actitudes de reconocimiento, agradecimiento, respeto y honra hacia la familia. De esta manera conduce al encuentro con las fuentes de la fuerza que esta alberga para cada uno de sus miembros, reestableciendo así el equilibrio en el sistema familiar. Esta metodología aborda aspectos derivados de la pertenencia, los vínculos familiares y las dificultades de los padres y los hijos; dificultades emocionales, conductuales, de comunicación, y de aprendizaje.

El pensamiento sistémico concibe la construcción de una realidad consensual a partir de que los seres humanos calculan, construyen y crean de modo similar entre si. El cerebro humano crea y proyecta al mundo exterior lo que luego investirá de lenguaje. Todos construimos en conjunto los patrones de significados que constituyen los diversos mundos en que vivimos. Es simplemente estar en la existencia lo que nos hace humanos y nos conecta. A modo de síntesis, el concepto de sistema –según Maturana- distingue unidades simples y unidades complejas. Estas unidades compuestas se denominan sistemas.

El significado de “sistema”, de acuerdo a Angélica Olvera de Malpica, contiene cuatro puntos:

  • El sistema es un conjunto de elementos y sus relaciones entre los elementos y sus atributos.
  • Los elementos se influencian unos a otros mutuamente. Si uno de ellos se cambia, automáticamente causa un cambio en todo el sistema.
  • Los sistemas son totalidades. Todo lo que existe, existe en contextos totales.
  • El sistema es una cualidad, más que una suma de sus elementos.

Cada uno presenta dos componentes: una organización referida a la relación entre los elementos que le pertenecen y una estructura, que es la conformación espacial de estas unidades de acción conjunta. También distingue entre seres vivientes y no vivientes, por ejemplo: crisálida, larva, mariposa. En caso de trastornos o heridas, los seres vivientes no sólo pueden regenerarse por sí mismos, también pueden lograr un “nuevo” equilibrio que sostenga la organización. Dado que la evolución de los seres vivientes se produce a través de cambios estructurales, en ellos también se manifiesta ambivalencia respecto de las influencias aceptadas y aquellas que deben ser rechazadas. No se puede prever el modo en que un organismo vivo elaborará una influencia externa. Con frecuencia, pequeños estímulos pueden desencadenar grandes cambios y viceversa. Este es un concepto de gran importancia, especialmente para evaluar al marco de la educación y la enseñanza. Ninguna disciplina podrá evaluar el efecto que produce la acción del docente en el niño, sí ésta se adecuará al proceso interno que está desarrollando en ese momento, siendo asimilada, o sí alterará este curso provocándole rechazo y miedo a la vivencia de aprendizaje. Consecuentemente, se corre el riesgo que este registro impregne otros que se le presenten bajo las mismas características.

Una vez presentado el concepto de sistema resulta apropiado plantear la concepción de la escuela como tal, y por ende, considerar aspectos de su estructura como inherentes a la organización del mismo.
La Institución educativa es un conjunto de miembros con sus propias relaciones y características. La Institución educativa es un Sistema de Sistemas Familiares donde los miembros de la institución confluyen: a. así los Directivos con sus sistemas familiares, b. los maestros con sus sistemas familiares, c. los padres de familia con sus sistemas familiares, d. y los alumnos con sus sistemas familiares.

Se relacionan entre sí generando vínculos que tienen como finalidad el traspasar las enseñanzas de todos los órdenes a las siguientes generaciones. Confirma esta realidad la concepción de los autores Goolishian y Anderson (1988) como “el entramado de ideas que interactúan, y de expectativas y acciones relacionadas”.

Cada clase tiene una estructura que le es propia, dinámicas propias, y cada una desarrolla una tendencia clara a compensar. En una clase se entraman lazos sociales, definiéndose un comportamiento de grupo. No obstante, el modo en que influyen los distintos subgrupos entre sí -la maestra sobre cada grupo de alumnos y lo grupos de alumnos sobre la maestra- redefine diariamente el rol docente y viceversa.

Es decir que, las percepciones acerca de cómo está constituida cada unidad del sistema están sometidas a un constante proceso de mutación y obligan, una vez más, a rA?enunciar a los conceptos conocidos de estabilidad, orden y control, dando visibilidad al constante cambio.
En el área educativa, la disciplina que actúe al interior de este sistema no solo tiene que saber cómo funciona, sino que necesita confiar plenamente en su propia comprensión y actuar de la manera correspondiente.

Según Marianne Franke, en su libro editado “Tu perteneces!” realiza un planteamiento sistémico muy novedoso de la relación padres de familia-alumnos-institución. Éste subraya que la visión de la pedagogía en este siglo debería responder a una VISIÓN SISTEMICA. La cual plantea que la solución a los problemas que se presentan proviene de una alianza que se genera entre los padres y la escuela.

Angélica Olvera de Malpica ha resumido parte de esta visión pedagógica sistémica en siete puntos:

1. ¿PUEDEN HACER ALGO LOS MAESTROS PARA TENDER UN PUENTE HACIA LOS HOGARES? UN PUENTE, POR EL CUAL LOS ALUMNOS PUEDAN CAMINAR CON ALEGRÍA Y SIN MIEDOS DESDE SU HOGAR A LA ESCUELA.
¿Cómo generar un puente cuando existe una diferencia educativa en la familia, entre los padres y el hijo, siendo la escolaridad de éste último de mayor trayectoria?
La manera que los padres se relacionan con la escuela de sus hijos, muchas veces es con el mismo miedo o enojo que ellos se relacionaron con su escuela; o también si ellos no concluyeron su preparación escolar, también reflejarán en el hijo, el miedo de que no A?sea igual a ellos, y no aproveche la oportunidad que ahora el padre le brinda.
¿Cómo puede generar un maestro de literatura, un puente hacia la familia, si para el padre de familia leer, es perder el tiempo, porque hay que trabajar para sacar a la familia adelante y además pagar la colegiatura si el hijo está en una escuela privada?
¿Cómo generar un puente entre el maestro de matemáticas y la familia, si para la familia tal asignatura causa miedo por considerarla fuera de conocimiento?

2. LOS MAESTROS GANAN EL CORAZÓN DE SUS ALUMNOS, CUANDO TOMAN A LOS PADRES EN SU CORAZÓN.

Si los maestros captan que los padres de los alumnos son los principales forjadores de valores, creencias y conductas que son propias a una dinámica intrínseca familiar, y que esto no lo podemos cambiar, sino incluir.

Es decir, si los maestros invalidan la educación propia del alumno, él se verá obligado a defenderla inconsciente o concientemente ante el maestro y éste perderá la autoridad ante él.
Esto es difícil de asumirlo como maestro, sobre todo si el alumno esta en la secundaria, el bachillerato o la preparatoria, donde éste mostrará un doble juego, el de querer culpar a su situación emocional familiar, de su fracaso en la escuela, y en este caso, extraer del maestro la adhesión de éste a su justificación, esperando que el maestro se dé cuenta de que con los padres que él tiene, es difícil lograr lo que él como alumno se propone.

Pero por otro lado, si el maestro se pone del lado del alumno, en contra de sus padres, el alumno por una lealtad intrínseca e irresistible a sus padres, romperá en el fondo la relación de confianza con el maestro, esto irremediablemente se verá reflejado en sus calificaciones.

3. LOS MAESTROS RESPETAN LA DINÁMICA DE CADA FAMILIA.
El maestro no tendría que luchar con el contexto familiar de los alumnos; ya que esto no tiene ningún efecto y sí un desgaste desproporcionado ante cualquier logro.
El maestro puede generar debilitamiento en sus alumnos si invalida la forma de ser de su familia, y logrará una fuerza mayor de acción en sus alumnos si dirige su intención al reconocimiento, y honra al sistema familiar del alumno; así como está... y aprovechar esta fuente de vida y valores para la instrucción del alumno.
El maestro podría preguntar a un alumno, ¿qué va a ser y hacer con esto que le han heredado? ya que esto es inapelable.

4. UN MAESTRO EFECTIVO ESTÁ RECONCILIADO CON SU FAMILIA DE ORIGEN
El maestro que asiente a la VIDA asume la vida como se la han pasado sus padres, en su propio contexto: De esta manera le será más fácil asentir que la vida de sus alumnos, hasta donde él los tome como tal ¡así es y así está! ... y esto no lo puede cambiar; renunciar a cambiar el contexto familiar es muy saludable, ya que entonces apoyará al alumno a que se responsabilice de su propio contexto y saque toda la fueA?rza y provecho de esta situación.

5. UN MAESTRO QUE RESPETA LAS FAMILIAS DE ORIGEN DE SUS ALUMNOS, PUEDE DESPERTAR EL INTERÉS DE LOS ALUMNOS EN LAS AULAS DE LA ESCUELA
Los alumnos aprenden reglas distintas en la escuela, cuando se sienten aceptados en su origen.

6. LA CONDUCTA SOCIAL Y LA CONDUCTA DE APRENDIZAJE DE UN GRUPO COMO ESPEJOS DEL CUERPO DE MAESTROS.
“¡Clases con dificultad... cuerpo de maestros unido!” Le da fuerza al maestro del grado. Quien ama a sus hermanos tiene menos dificultad. El maestro que esta junto con el maestro tiene menos dificultad frente al grupo.

7. LA POSICIÓN DEL MAESTRO FRENTE A LA AUTORIDAD ESCOLAR.
Un si claro a la escuela asegura el trabajo; las críticas hacen perder la fuerza al maestro, hacen perder autoridad frente al grado.
Sólo construyendo puentes entre el centro escolar y la familia del alumno se comprenderá que “aún hay más”, que no sólo hay fallas en el proceso de enseñanza aprendizaje, sino que los hijos junto con los padres tienen dinámicas familiares ocultas que influyen en su proceso educativo. Ante esto sólo queda responder como educadores -ocupando el lugar que les corresponde- a partir del privilegio que representa el ser uno de los pilares en la evolución de cada alumno para acompañarlo y ayudarlo a prevalecer, extrayendo el potencial de cada uno y no un mero registro de su sobrevivencia.

Informes e inscripciones: 623 58 94/094 28 08 49 mnapoli@aboire.com.uy

Coordinación: Lic. Marianella Napoli



BIBLIOGRAFÍA

Olvera, Angélica: “Pedagogía Sistémica y Constelaciones Familiares aplicadas a la educación familiar. Experiencias en España y México”.
Olvera, Angélica, Tiiu Bolzman: “La manzana no cae lejos del tronco”.
Olvera, Angélica: “Creando puentes entre la Escuela y la Familia”.
Marianne Franke: “Eres uno de nosotros”. Ed. Alma Lepik, 2002.
Maturana H .y.Porksen B, “Del ser al hacer. Los Orígenes de la Biología del Conocer.”, Ed. JC Sáez, Chile, 2004.